Slow Fish Caribe

Slow Fish Caribe

Langosta espinosa del Banco Chinchorro y Sian Ka´an

Banco Chinchorro
México

A lo largo de la costa del estado de Quintana Roo, en México, cuna de la civilización Maya, se encuentran las reservas de la Biosfera Banco Chinchorro y Sian Ka’an. Las dos áreas marinas están formadas por un complejo sistema de playas, bahías pequeñas, manglares, formaciones coralinas y especies animales y vegetales típicas del Caribe. Este sistema marino y costero de extraordinaria belleza posee una gran riqueza biológica y cultural, y es parte de la barrera coralina mesoamericana, la segunda más extensa del mundo.

Este sistema marino y costero de extraordinaria belleza posee una gran riqueza biológica y cultural, y es parte de la barrera coralina mesoamericana, la segunda más extensa del mundo. En estas aguas cristalinas, y hasta cien metros de profundidad, vive la langosta espinosa del Caribe (Panulirus argus), conocida como chakay (“pez rojo”) en la lengua Maya. Este crustáceo es una especie endémica del Caribe que se alimenta de pequeños moluscos. Está recubierto de una coraza espinosa rígida, de color café con manchas amarillas y negras, cuenta con cinco patas sin pinzas a ambos lados de su cuerpo, y un total de cuatro antenas. Este crustáceo se caracteriza por un ciclo de desarrollo bastante complejo: desde que la langosta es una larva hasta que se convierte en adulta son necesarias once transformaciones que suceden a distintas profundidades y distancias de la costa. Se considera un adulto cuando alcanza los veinte meses de vida y una longitud de 13,5-14cm.

La pesca de la langosta espinosa en esta zona, permitida del 1 de julio hasta el 28 de febrero, representa la principal fuente de ingresos para los pescadores artesanales. Seis grupos de pescadores han eliminado la pesca con gancho y redes, reemplazos por lazos y jamos, y han adoptado una técnica sostenible y selectiva basada en el manejo comunitario de las zonas de pesca por parcelas de mar en las que se instalan de refugios artificiales llamados casitas. Los pescadores bajan en apnea para sacar las langostas de estas sombras, liberando las hembras reproductoras y las pequeñas. Las langostas se venden principalmente vivas y enteras, su carne es muy apreciada por los cocineros locales que a menudo la sirven cruda y marinada con jugo de limón, en el tradicional ceviche.

Más info: https://www.fondazioneslowfood.com/en/slow-food-presidia/spiny-lobster-from-banco-chinchorro-and-sian-kaan/